Debido a la creciente acumulación y contaminación ambiental de sargazo en playas mexicanas, Lizbeth Nava Martínez y Lizzeth Cabrera Vargas, estudiantes de Ingeniería Textil de la BUAP, fabricaron biohilos a partir de esta alga marina para utilizarlos en las cuerdas de las raquetas de tenis. Este biomaterial puede compararse con una cuerda convencional en cuestión de resistencia, flexibilidad, durabilidad, comportamiento ante humedad y uso de derivados del petróleo.